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Las cocinas eléctricas cocinan sin gas ni llama abierta. Solo necesitan un tomacorriente, se instalan en segundos y se guardan cuando no las usas. Por eso funcionan como cocina principal en un departamento pequeño o un cuarto de estudiante, y como apoyo cuando se acaba el balón o necesitas una hornilla extra en fiestas.
Casi todos los modelos son de mesa y portátiles. Una cocina eléctrica de mesa se apoya sobre la encimera sin instalación, y una cocina eléctrica portátil pesa poco y viaja contigo a la casa de playa o al taller.
Es la cocinilla eléctrica de toda la vida, también conocida como estufa eléctrica, con una placa de hierro fundido o un espiral que se calienta al pasar la corriente. Acepta cualquier olla y es la de menor precio. A cambio, tarda más en calentar y conserva el calor un buen rato después de apagarla, así que conviene no tocarla hasta que enfríe.
La cocina infrarroja calienta con una lámpara bajo una superficie de vidrio cerámico. Es más rápida que la placa de resistencia, se limpia pasando un paño y también acepta cualquier olla, incluso de barro o aluminio. Es una opción intermedia si quieres un acabado moderno sin cambiar tu menaje.
La cocina eléctrica de inducción usa un campo magnético que calienta directamente la base de la olla, no la superficie. Es la más rápida y la que menos energía desperdicia, pero exige ollas con fondo magnético. Si un imán se pega a la base, sirve. Si no, tendrás que renovar tu juego de ollas.
La cocina eléctrica de 1 hornilla es compacta y ligera, pensada para una persona o para calentar comida en la oficina. La mayoría ronda los 1000 watts, suficiente para hervir agua o preparar un plato a la vez.
La cocina eléctrica de 2 hornillas es la más práctica para el día a día porque permite hacer el arroz y el guiso al mismo tiempo. Los modelos de resistencia suman entre 2000 y 2500 watts, y muchos traen un control independiente para cada hornilla eléctrica. Es la medida justa para una pareja o una familia pequeña.
La cocina eléctrica de 4 hornillas de mesa suele ser de inducción, con panel táctil y temporizador. Se acerca a una cocina convencional sin necesidad de gas. Si además quieres hornear, complétala con uno de los hornos eléctricos de mesa.
La cocina eléctrica Finezza cubre desde la cocina de resistencia de 1 y 2 hornillas, en acero inoxidable o negro, hasta cocinas de inducción de cuatro zonas con panel táctil. La cocina eléctrica Imaco apuesta por lo práctico, con la HP1000 de una hornilla y la HP1400 de dos, ambas de mesa y fáciles de guardar.
La cocina eléctrica Taurus se reconoce por la línea Fénix, conocida como cocineta, en versión de una hornilla y Fénix Duo de dos. Record, por su parte, suma cocinas de inducción de una hornilla con diseño delgado.
El consumo de una cocina eléctrica se calcula en un minuto. Una hornilla de 1000 watts encendida al máximo durante una hora consume 1 kWh. Multiplica esa cifra por el precio del kWh que figura en tu recibo de luz y tendrás el costo. En la práctica gasta menos, porque el termostato apaga y prende la resistencia para mantener la temperatura. Usar ollas del mismo diámetro que la hornilla y tapar al cocinar también ayuda a ahorrar energía
Más que el precio de una cocina eléctrica en la tienda, piensa en lo que te costará usarla cada mes. Una cocinilla de resistencia de una hornilla es la de menor precio, empezando por los S/ 35, y resuelve bien un uso ocasional. Si vas a cocinar todos los días, una de inducción cuesta más al inicio pero gasta menos energía en cada preparación. Para llevarte la tuya a mejor precio, revisa las campañas de Cyber Wow y Black Friday que están cada vez más cerca.